ORO Y PLATA INTERNACIONAL S.A.
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El Papel del CO2 Líquido
en la Estructura de los
Diamantes
8/06/07. Los diamantes eyectados desde las profundidades
de la Tierra sólo pueden terminar intactos ese viaje si se
dirigen hacia la superficie con suficiente rapidez y bajo
las condiciones adecuadas. Investigadores de la
Universidad Brown y la Universidad de Lancaster tienen
una nueva teoría para explicar cómo pueden lograrlo.
Los diamantes, encontrados casi exclusivamente dentro de las formaciones
de kimberlita, son estables a grandes profundidades y en la superficie del
planeta, pero se convierten rápidamente en grafito bajo las condiciones de
altas temperaturas y bajas presiones de la mayoría de las erupciones.
Una nueva teoría sobre la formación de la kimberlita apela a la existencia de
una especie de cuña inicial de dióxido de carbono fluido para explicar cómo
los diamantes sobreviven cuando el magma los impulsa a ascender.
Cuando el dióxido de carbono se abre paso hacia la superficie, el cambio
súbito de presión hace que el líquido se expanda con rapidez y se
transforme en gas, congelando de modo instantáneo al magma y
deteniendo la erupción en ese lugar.
Lionel Wilson, profesor de vulcanología en la Universidad de Lancaster, y
James W. Head III, profesor de geología planetaria en la Universidad Brown,
desarrollaron la teoría mientras indagaban sobre una posible solución al
problema de cómo podrían formarse las gotas de vidrio redondas en la
Luna, pese a su carencia de atmósfera y a tener un campo gravitatorio
bastante más débil que el de la Tierra. Cuando los científicos hablaban
sobre el mecanismo propuesto, pensaron que éste podría explicar también
cómo se forman las kimberlitas terrestres.
Un conjunto de preguntas difíciles de responder ha desafiado a los
geólogos, que han intentado explicar la génesis de las formaciones de
kimberlita cuya forma recuerda a la de una zanahoria. Los diamantes son un
problema. La forma es otro. El cono invertido de una kimberlita está lleno de
trozos partidos de magma solidificado, mezclado con glóbulos de vidrio y
algunos diamantes, todos confinados en un estrecho espacio bajo tierra, y
no esparcidos por el terreno como lo estarían en una explosión volcánica
normal.
Los geólogos encuentran poca evidencia de flujo de lava alrededor de estas
formaciones, lo cual hace pensar que la erupción fue de repente "sellada" o
detenida. También, los glóbulos de vidrio, al igual que los de la Luna que
Head y Wilson estaban intentando explicar, aparecen a lo largo de la
formación y no está nada claro cómo pudieron formarse en condiciones
subterráneas.
Una implicación del mecanismo que Wilson y Head sugieren, es que las
condiciones geológicas de la superficie tienen poco que ver con dónde se
forman las kimberlitas, y por tanto con dónde se depositan los diamantes. A
diferencia de algunas teorías recientes sobre la formación de las kimberlitas,
no se necesita ninguna fuente de agua subterránea para controlar la
potencia explosiva de la formación. Si esta nueva teoría demuestra ser
cierta, sugeriría que el motivo de que se hayan encontrado tantos diamantes
en África del Sur o en la región del Escudo Canadiense es principalmente
porque allí es donde se les ha buscado, y que una prospección bien
coordinada podría desvelar kimberlitas (y los diamantes asociados) en
cualquier parte.
