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Auge del diamante en
el mercado chino

El 80% de las chicas espera un brillante
de su futuro marido


SHANGHÁI (France Presse) 29/05/07.  China, antes cerrada al comercio de
diamantes, sinónimo de lujo burgués, aumentó sus importaciones de esta
piedra preciosa en los últimos años hasta convertirse en el cuarto mercado
mundial de diamantes.

“En los setenta no había ningún mercado. En los ochenta surgió el
consumo de joyas de oro, y una década más tarde, el comercio de
pequeños diamantes”, explica Lin Qiang, presidente de la Bolsa del
Diamante de Shanghái, único canal oficial para las importaciones o
exportaciones.

China, cuya producción es insignificante, es actualmente el cuarto mercado
mundial para esta piedra preciosa: importó diamantes por cerca de 78
millones de dólares entre enero y marzo, un alza interanual de 170%, tras un
alza de 194% interanual en el segundo semestre de 2006.

Sólo a mujeres La piedra está destinada no sólo a las mujeres chinas, sino
también a las extranjeras, porque el país, con una mano de obra aún barata,
afirma su posición como un lugar de talla y pulido prestigioso, incluido para
las compañías extranjeras.

Durante la época de Mao, la mujer china llevaba los cabellos cortos, camisa
de trabajadora de color azul o kaki, y ningún accesorio. Hoy en día, en las
revistas, dos chinas mundialmente conocidas, las actrices Gong Li y Zhang
Ziyi, exhiben los anillos con diamantes de Chopard o las joyas de platino
ornadas de diamantes de Platinium. “Entre 70% y 80% de las ciudadanas
esperan un diamante de su futuro marido, aunque esta piedra no es
tradicional aquí”, subraya Lin Qiang, cuya Bolsa es uno de los 26
integrantes de la Federación Internacional de Bolsas de Diamantes.

Piedra modesta Brillante, más que diamante, la piedra es generalmente
modesta —0.2 ó 0.3 carates— al igual que los locales que albergan el
corazón de este negocio: oficinas funcionales y sobrias, con seguridad y
sin decoraciones, en dos pisos de una torre en el barrio comercial de
Shanghái.

La Bolsa no es una vitrina de joyero, sino un lugar de intercambio para sus
miembros, 196 profesionales chinos, israelíes, belgas, hindúes. En el lugar,
para facilitar transacciones, están reagrupados todos los servicios oficiales:
fiscales, comerciales y aduaneros.