ORO Y PLATA INTERNACIONAL S.A.
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Las dos caras de la
fiebre del oro
El metal es considerado como el refugio ideal para los
inversionistas en tiempos de volatilidad; antes de optar por
este instrumento, conoce sus pros y contras y toma las
debidas precauciones.
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión.com) 11/03/09. En tiempos de
volatilidad los inversionistas buscan refugios para colocar su dinero y evitar
grandes pérdidas.
Una de las defensas más recurrentes es el oro, que la mayoría de los
analistas definen como ‘el activo preferido en las épocas de incertidumbre',
pero antes de correr a cambiar tus ahorros por los centenarios de la
abuelita, existen consideraciones que debes tomar en cuenta.
Durante 2008, el precio de la onza se mantuvo en un promedio de 870
dólares, un 25% más que en 2007. Actualmente ronda los 1,000 dólares.
"Este metal es una buena opción para los tiempos de volatilidad, pero el
problema es que su precio ya ha subido demasiado y puede caer en
cualquier momento por el mismo comportamiento del mercado", señala en
entrevista el analista de Actinver, Jaime Ascencio.
A partir del tercer trimestre de 2007 y hasta la fecha, el oro ha tenido en
promedio buenos rendimientos, pero a mediados de 2008 tuvo una pausa
en su comportamiento, por lo que la gente que entró en la segunda mitad de
ese año no ha tenido tan buenos resultados, afirma, por su parte, el analista
de Ixe, Luis Flores.
Para invertir en este metal lo más común es comprar centenarios, que en
este momento se cotizan en 17,600 pesos, según datos de Banamex. Las
ventajas de tener este activo físicamente es que el metal no se deprecia, por
lo que el dinero está respaldado.
Sin embargo, el problema de los centenarios es su preservación, ya que
"puede salir más caro guardarlos en una caja fuerte o con una institución
que tenga la infraestructura adecuada, pues si la moneda se daña, su precio
se devalúa", aclara el economista y catedrático de la Universidad
Panamericana (UP), Gerardo Aparicio.
Entre otras ventajas, el centenario es una moneda aceptada mundialmente
sin grandes costos ni dificultades de cambio, además de que sus compras
están exentas de impuestos.
Además, puedes efectuar operaciones de compra y venta a través de
diferentes plataformas.
No obstante, su movilidad puede ser menor, por lo que obtener liquidez de
su compra venta a veces resulta un verdadero problema.
"Si lo vendes, por ejemplo, en una casa de cambio, no tienes la certeza de
hacerlo a un precio mayor que lo adquiriste, porque éste se sujeta al día y
los movimientos del mercado", añade Aparicio.
Si ya estás invirtiendo en este metal, los especialistas recomiendan esperar
el comportamiento del mercado, pues puede trepar y darte mayores
rendimientos, sobre todo si eres de los que lo adquirió en el último trimestre
de 2007.
También debes estar pendiente de la evolución, pues ante un punto de
quiebre positivo o de mayor certidumbre en el mercado, su precio tenderá a
la baja, por lo que ante una recuperación de la economía lo mejor es
cambiarte a otro mecanismo de inversión.
Si apenas vas a invertir, debes estar consciente de que cuando se disipe la
turbulencia financiera el oro dejará de ser el instrumento preferido y también
comenzará a caer su precio, por lo que de nuevo, el monitoreo será tu mejor
aliado para evitar pérdidas.
Si apenas vas a decidirte por este instrumento, las precauciones deben
maximizarse: "Hay que estar atentos al cambio de tendencia, ya tocó un
máximo histórico superior a 1,000 dólares por onza; podría volver a trepar,
pero no es tan seguro, así que puede darse una pérdida", dice Flores.
Antes de entrar a este mercado, los analistas recomiendan esperar a que su
precio vuelva a bajar para obtener ganancias.
"Ahorita no sería buena entrada porque el precio puede seguir cayendo, es
muy volátil. En 2007 podías comprarlo en 650 o 700 dólares por onza, ahora
se cotiza en 916, así que los rendimientos no serán tan buenos", agrega
Ascencio.
No todo lo que brilla es oro
Además de los centenarios, puedes comprar títulos de un tracker, que es un
instrumento que sigue el movimiento del oro en los mercados globales, pero
no adquieres el metal de una forma física.
Su mayor ventaja es que no necesitan de conservación, y obtienen el mismo
rendimiento del metal sin tener que preocuparte por mantenerlo. Otra de sus
bondades es que la movilidad es mayor, pues puedes entrar y salir de forma
libre e inmediata.
Sin embargo, para obtenerlo hay que tener una cuenta en una casa de
bolsa. Otra desventaja es que las comisiones de entrada pueden restar
rendimientos, aseguran los especialistas.
"Para accesar a este instrumento debes sen un cliente calificado y las
entradas son fuertes, de por lo menos un millón de pesos, por lo que si no
tienes la liquidez son prácticamente inaccesibles", señala Ascencio.
Finalmente, debes recordar que el mercado es de oportunidades, hay que
esperar, saber entrar y tomarle utilidad al mercado, por lo que en el caso de
las inversiones en oro, debes estar atento a eventos como anuncios
gubernamentales que puedan modificar su cotización.