ORO Y PLATA INTERNACIONAL S.A.
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Inversores temerosos
provocan fiebre de oro
en Suiza
MENDRISIO/ZURICH (Reuters) 28/12/08. Encerrados entre paredes de
concreto gris y alambre de púas, ataviados con anteojos protectores y botas
reforzadas, los operarios de la fundición no pueden trabajar lo
suficientemente rápido para satisfacer la demanda de oro de los ricos
temerosos.
La refinería, cerca del Lago Lugano en los Alpes, está funcionando día y
noche, porque gente preocupada por la recesión se apura a convertir sus
activos en algo que conserve su valor.
"Hace 30 años que estoy en el negocio del oro y nunca he visto nada igual",
dijo Bernhard Schnellmann, director de servicios de metales preciosos de la
refinería Argor-Heraeus, una de las tres más grandes del mundo.
"La producción ha aumentado dramáticamente desde mediados de año y no
damos abasto frente a esta demanda", dijo Schnellmann, ataviado con un
reloj de oro en su muñeca.
La onza de oro llegó a un récord de 1.030,8 dólares el 17 de marzo, para
luego caer a menos de 700 dólares a fines de octubre, en parte porque los
inversores vendieron el lingote para cubrir pérdidas en los mercados de
bonos y acciones, golpeados por la crisis financiera.
Ahora la onza cotiza a casi 900 dólares.
El detonante para nueva alza puede ser la debilidad del dólar, que hace al
oro más barato para quienes disponen de otras divisas, y además la
aversión a activos de papel, debido a que los Gobiernos y bancos centrales
han inyectado grandes cantidades de efectivo en la economía avivando la
inflación.
El humo sale mientras se vierte el oro fundido como si fuera mantequilla
incandescente. Para enfriarlo, un operario le echa agua que se evapora al
contacto. Una vez endurecidos en los moldes, los lingotes de oro son
grabados con un sello de la refinería.
Operarios con guantes blancos los apilan en cajas como piezas de dominó.
Si bien Suiza no es una nación minera, es hogar de algunas de las más
grandes refinerías, y se calcula que procesa un 40 por ciento de todo el oro
extraído.
Argor-Heraeus, en parte propiedad de Austrian Mint y de una subsidiaria del
banco Commerzbank de Alemania, dice que procesa aproximadamente 350
a 400 toneladas de oro y 350 toneladas de plata al año para bancos
centrales y comerciales, sus principales clientes.
Los clientes que quieren comprar barras de oro, que pueden pesar más de
10 kilos cada una, deben esperar cerca de un mes, teniendo en cuenta la
temporada de fiestas de fin de año.
Para quienes se interesan en comprar monedas o lingotes, que caben en la
palma de una mano, la demora es de seis a ocho semanas. Hace un año
estos pequeños productos se entregaban en pocos días.
Las preocupación por la salud del sistema financiero internacional ha
fomentado la demanda mundial por oro puro, dijo el Consejo del Oro.
"Mucha gente teme dejar su dinero en los bancos", dijo Sandra Conway,
directora general de ATS Bullion en Londres, que vende metales preciosos y
monedas de oro a instituciones y en el mercado minorista.
"Es difícil de medir, pero diría que nuestra rentabilidad en los últimos tres
meses sin duda se ha duplicado, en comparación con los tres meses
anteriores," dijo la mujer.
A TODA MAQUINA
Otras refinerías suizas también dicen que el negocio del oro está en auge.
"Desde el verano venimos percibiendo una marcada alza de la demanda por
ciertos productos de oro. La barra de un kilo se ha vuelto muy popular", dijo
Fiorenzo Arbini, quien está a cargo de salud y seguridad en Pamp, otra gran
refinería suiza.
"La gente que solía comprar certificados ahora quiere oro puro", añadió.
Schnellmann dijo que la fundición Argor-Heraeus está operando a toda
máquina, con tres turnos de ocho horas al día. Hacer frente a los pedidos
con más contratación de personal es difícil, porque cada candidato debe
pasar una prueba de seguridad.
Las refinerías de oro se instalaron en Suiza para abastecer a la industria de
relojes y, luego, a los joyeros en Italia.
Los grandes bancos suizos intervinieron para llenar el vacío en el comercio
del oro cuando el mercado del metal de Londrés cerró tras la Segunda
Guerra Mundial, y nuevamente lo hicieron durante una breve suspensión en
1968.
La ex Unión Soviética, otro gran productor de oro, eligió a los bancos de
Zurich para manejar gran parte de sus operaciones de oro en las décadas de
1970 y 1980.
"El oro tiene la imagen de ser un activo de último recurso. Puede parecer
anticuado pero así piensa mucha gente con mucho dinero", dijo Stephen
Briggs, un estratega especializado en metales de RBS Global Banking &
Markets.
TOQUE DORADO
India, China y Oriente Medio siguen siendo los mayores importadores de
oro, principalmente para joyas. Pero la demanda de oro sólido se ha
disparado también en Europa, según el Consejo del Oro.
En Suiza, país de la mayor industria de banca privada del mundo, la
demanda de barras y monedas de oro aumentó en seis veces a 21 toneladas
en el tercer trimestre de 2008, más que en cualquier otro país del mundo.
La inversión minorista en oro aumentó 121 por ciento en el tercer trimestre
de 2008, un aporte importante al alza de la demanda mundial, según dijo el
Consejo del Oro.
En ese período, los inversores minoristas, quienes a menudo compran por
medio de bancos comerciales, adquirieron casi un 60 por ciento más de
barras de oro, principalmente en Suiza, Alemania y Estados Unidos.
Hubo un aumento repentino del interés entre inversores profesionales poco
después de que en septiembre colapsó el banco de inversión Lehman
Brothers.
El banco privado Julius Baer lanzó en octubre un fondo que invierte
exclusivamente en barras de oro guardadas en bóvedas de seguridad en
Suiza.
"La fascinanción con el oro ha estado allí desde el comienzo de la
civilización. No se puede explicar: no se puede comer oro, no se puede
construir nada resistente con oro y sin embargo la gente quiere
acumularlo," dijo Schnellmann.