ORO Y PLATA INTERNACIONAL S.A.
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La joya de la infanta
Christie's va a subastar por 11,5 millones
de euros un diamante de Margarita Teresa
de Austria, el personaje central de
'Las Meninas'
2/11/08. El próximo 10 de diciembre la casa Christie's de Londres sacará a
subasta una pieza extraordinaria. Se trata del Wittelsbach, un diamante azul
de 35,56 quilates que podría alcanzar en la puja el nada módico precio de
11,5 millones de euros. La joya perteneció a Margarita Teresa de Austria, hija
de Felipe IV de España, conocida por ser el personaje central de uno de los
cuadros más célebres de la historia: 'Las Meninas', de Velázquez.
El diamante fue un regalo que Margarita Teresa recibió de su padre como
parte de su dote. Nacida en 1651, la infanta fue comprometida de niña con
su tío materno, Leopoldo I de Austria, futuro emperador del Sacro Imperio
Romano Germánico. Margarita Teresa no sólo posó para 'Las Meninas', sino
que lo hizo para una buena colección de retratos que eran enviados a su
prometido para que éste pudiera seguir al punto el crecimiento de su futura
esposa y comprobar que la consanguinidad de la familia no había hecho
mella en ella. La boda se celebró en Viena el 5 de diciembre de 1666, cuando
la novia tenía 15 años y el novio 26. A pesar de la diferencia de edad, de que
él era más bien feo y de que se trataba de un matrimonio concertado, la
pareja se enamoró y fue feliz mientras pudo: Margarita Teresa murió de su
cuarto parto en 1673 a los 21 años.
Las idas y venidas
Con el fallecimiento de la infanta comenzaron las idas y venidas de su
diamante. Leopoldo se lo entregó a su tercera esposa, Leonor Magdalena de
Pfalz-Neoburg, con la que tuvo 10 hijos. La emperatriz legó el gran diamante
azul a su nieta, la archiduquesa María Amelia, que se casó en 1722 con
Carlos Alberto de Wittelsbach, príncipe elector de Baviera.
La piedra preciosa se convirtió en la joya familiar de los Wittelsbach. El
último rey de la dinastía que lució la joya fue Luis III, que reinó hasta 1918,
cuando Alemania se convirtió en república. El diamante pasó a manos de los
administradores de un fondo de compensación gubernamental. La
catastrófica situación económica de 1931 obligó a vender la joya, que
casualmente salió a subasta en Christie's, la misma casa en cuyas manos se
encuentra ahora. Un comprador anónimo se hizo con ella y, al parecer, la
revendió en Bélgica en 1951 a otro 'señor X', que a su vez la vendió en 1955.
Por último, el diamante fue adquirido por un «coleccionista privado» de
Baviera en 1964.
«No hay ejemplos de diamantes de color comparables a este que hayan
salido a subasta», explicó ayer una portavoz de Christie's. «Los diamantes
azules son raros y ofrecer uno de este tamaño -24.40 milímetros de
diámetro-, calidad, forma e historia es realmente extraordinario». Hasta 1723
todos los diamantes de la realeza europea provenían de India. Hoy se
conservan pocos, entre ellos el Kohinoor, que forma parte de las joyas de la
Corona Británica; el Regent, conservado en el Louvre; y el Orlov,
depositado en el Kremlin.