ORO Y PLATA INTERNACIONAL S.A.
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10 consejos para conservar tus joyas
1. Procura no guardar las joyas en un mismo estuche. Así evitarás los roces
entre ellas y conseguirás que no se rayen.
2. Limpia las joyas de oro y plata, con o sin piedras (diamantes u otras
gemas) con jabón neutro, un cepillo suave y agua tibia. Después enjuaga
con abundante agua y sécalas, la pieza te quedará como nueva.
3. Evita los golpes de tus joyas a superficies duras y cambios de
temperatura extrema. Los diamantes, al contrario que otras gemas, no se
rayan, pero pueden romperse. Las alianzas, pulseras y sortijas con
diamantes u otras piedras preciosas deben tratarse con especial cuidado,
ya que las gemas están sometidas al uso diario y continuado.
4. Evita el contacto de tus joyas con mercurio, éste las ataca de forma
permanente. En caso de producirse, será urgente que lleves esa pieza a una
joyería para que eliminen el mercurio en su taller.
5. La plata se oxida con el aire y se puede limpiar fácilmente con una
gamuza no abrasiva.
6. Las joyas con esmalte son especialmente sensibles a los golpes y
también a los productos químicos.
7. Las perlas y corales merecen una atención especial. Son de origen
orgánico y pueden ser atacadas por cosméticos, lacas, perfumes o colonias.
Para limpiarlas, un paño de algodón húmedo y una gota de jabón neutro es
lo más adecuado.
8. El oro blanco de 18 quilates es una aleación de oro fino paladio y otros
metales. Su color real es gris, por lo que siempre lleva un acabado de rodio
para conseguir el color blanco característico. Este acabado se desgasta con
el uso y el roce. La solución es pulir periódicamente la pieza y darle de
nuevo su acabado de rodio, dejándola como nueva.
9. No es aconsejable mojar las pulseras con cierre de imán, ya que éste se
oxida con el agua y deja de hacer contacto.
10. Las joyas con filamento entrelazados, cuero o piel… es mejor no bañarse
o ducharse con ellas ni limpiarlas con agua y jabón. Es conveniente
someterlas a una limpieza profesional.
12 Agosto 2008