ORO Y PLATA INTERNACIONAL S.A.
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Amberes exhibe valiosas joyas de
estrellas del cine y la realeza
17/04/08. Ya lo dejó claro la sensual Marilyn Monroe en Los caballeros las
prefieren rubias: "Los diamantes son los mejores amigos de una mujer". Y
así lo demostró durante el estreno del célebre filme: la estrella lució la luna
de Baroda, un diamante amarillo de 24 quilates que cuenta con una
suculenta leyenda y unos misteriosos compradores, pues incluso hoy sigue
siendo un secreto quién es el propietario de esta descomunal pieza.
Hasta el 8 de junio, el famoso diamante puede contemplarse junto a otras
legendarias joyas que pertenecieron a destacadas féminas en la exposición
Diamond Divas, que acoge la ciudad del diamante, Amberes (Bélgica). En
esta muestra se exponen 80 de las piezas más exquisitas que brillaron en la
piel de iconos del celuloide, damas de la realeza y aristócratas. Son joyas de
incalculable valor.
DIAMANTES CON VIDA PROPIA
Muchas de estas alhajas que se exponen para envidia de aquellas que no se
lo pueden permitir han llegado de colecciones privadas de todas partes del
mundo y son joyas con vida propia, pues cada una de ellas cuenta con una
historia fascinante que revela la personalidad y el gusto de quien las llevó.
Unas veces, una propietaria legendaria es la que aporta ese plus de
exclusividad; otras, es el acontecimiento para el que fueron creadas.
Entre los muchos objetos que se muestran en el Museo del Diamante de
Amberes, cabe citar algunos como es el caso de la gargantilla en forma de
serpiente que lució la actriz británica Joan Collins y las estrellas
confeccionadas en oro, plata y diamantes con que engalanaba sus vestidos
la emperatriz Elizabeth de Austria y Hungría. Un artículo fuera de lo común
es la máscara con volátiles plumas de marabú que escondía el rostro de una
sofisticada Elisabeth Taylor. Otro de los diseños más espectaculares es la
tiara bordada de diamantes que lució Madonna en su boda con Guy Ritchie,
una pieza con 765 diamantes que data de 1910.
ESTRELLA DEL CINE MUDO
En esta insólita muestra cargada de quilates también es posible contemplar
las magníficas joyas que recopiló la más glamurosa de las divas del cine
mudo, Gloria Swanson. Hay también valiosos brazaletes que pertenecen de
la colección Art de Cartier.
Entre el brillante repertorio que brinda Diamond Divas figura una tiara de
diamantes y piedras preciosas que fue propiedad de la heredera del imperio
tabaquero estadounidense Doris Duke, que antes de morir donó su fortuna
a una fundación caritativa gestionada por su mayordomo. La vida de Duke,
que fue un personaje emblemático en la alta sociedad americana, encaja de
maravilla con el misticismo que envuelve esta exposición. Su estilo también
sirvió de inspiración a una de las colecciones del famoso y elitista diseñador
neoyorquino Michael Kors, cuya biografía ha sido llevada al cine en dos
ocasiones con Lauren Bacall y Susan Sarandon en el papel de la filántropa
millonaria.